LA HISTORIA DE LA PINTURA
En el devenir de su
historia, la pintura ha adoptado diferentes formas, según los distintos medios
y técnicas que la han guiado y se han convertido en propios de cada una de
ellas. Hasta el siglo XX, la pintura se apoya, casi invariablemente, en el arte
del dibujo.
Pintura prehistórica
y antigua
Fueron realizadas en
las paredes de las cuevas, durante el periodo paleolítico.
Pinturas rupestres
Estás están
realizadas en colores de tierra, compuestos de diferentes minerales
pulverizados y mezclados con grasa animal, clara de huevo, extractos de
plantas, cola de pescado, e incluso sangre; se aplicaban con pinceles hechos de
varitas y juncos o se soplaban sobre la pared.
Pintura egipcia
Hace más de 5.000
años los artistas egipcios empezaron a pintar los muros de las tumbas de los
faraones con representaciones mitológicas y escenas de las actividades
cotidianas
Pintura minoica
Los minoicos
decoraron con pinturas realistas, de gran viveza, las paredes de sus palacios
en Creta y también la cerámica. Por ejemplo, el famoso fresco del salto
del toro (1500 antes de Cristo, Museo Heraklion, Creta) recrea un
juego ritual entre personas y un toro. Entre otros.
Pintura romana
Los romanos decoraban
sus villas con suelos de mosaicos y exquisitos frescos representando rituales,
mitos, paisajes, naturalezas muertas o bodegones, y escenas cotidianas. Los
artistas romanos conseguían crear la ilusión de realidad, utilizando la técnica
conocida como perspectiva aérea, mediante la que se representan de forma más
borrosa los colores y contornos de los objetos más distantes para conseguir
efectos espaciales.
Pintura
paleocristiana y bizantina
Durante los siglos
III y IV y se encuentran en los frescos de las catacumbas, en los que se
representan escenas del Nuevo Testamento, cuya característica son ciertas
estilizaciones y convencionalismos artísticos procedentes del mundo clásico.
Las figuras
estilizadas y alargadas que decoran las paredes de la iglesia, vistas casi de
frente, miran al espectador con los ojos muy abiertos y parecen flotar
ingrávidas y atemporales.
Esta presentación
poco terrenal pasó a ser característica del arte bizantino y el estilo quedó
vinculado a la corte imperial cristiana de Constantinopla, que perduró del año
330 al 1453.
Pintura prehispánica
en América
Las pinturas murales
de Teotihuacán y las poblaciones vecinas de Tetitla y Tepentitla expresan la
visión de la creación del universo según los antiguos mesoamericanos que
poblaron esa zona situada en el norte y el centro de América, entre los siglos
II antes de Cristo y VII después de Cristo La descripción del viaje que
emprende el alma a través de lo que en conceptos cristianos se llamaría cielo e
infierno refleja la inquietud respecto a la trascendencia del ser humano que no
se conforma con su existencia terrenal.
Pintura medieval
El arte de la edad
media —se basaba sobre todo en intrincados
dibujos caligráficos, que se
realizaban en manuscritos miniados muy decorados, como los Evangelios de
Lindisfarne (c. 698-72). En el periodo gótico que siguió, desde fin del siglo
XII hasta el comienzo del renacimiento italiano, se introdujo un gran
repertorio de medios técnicos y la pintura dejó de ser un producto de
monasterio.
Pintura gótica
Durante el principio
del periodo gótico, la estructura de las catedrales concedía mayor importancia
a las ventanas, por lo que las vidrieras desempeñaron un papel más prominente
en el arte que los manuscritos miniados.
Pintura renacentista
El término
renacimiento describe la revolución cultural de los siglos XV y XVI originada
en Italia por el despertar del interés hacia la cultura clásica y por una
fuerte confianza en el individualismo.
Manierismo
Hacia 1520, surgió en
Italia un estilo sofisticado y artificioso. Se confería más importancia a la
complejidad y a la distorsión que a la armonía de las líneas, al color o a la
composición.
Pintura barroca
El arte barroco del
siglo XVII se caracteriza por su aspecto dinámico, en contraste con el estilo
clásico, relativamente estático, del renacimiento. Esta tendencia se distingue
por las líneas compositivas diagonales, que proporcionan el sentido del movimiento,
y por el empleo de un marcado claroscuro. Con ambas técnicas se consiguió un
estilo dramático, grandioso, apropiado al espíritu fundamental de la
contrarreforma.
Pintura neoclásica
En la segunda mitad
del siglo XVIII la pintura experimentó una revolución, cuando el casto
neoclasicismo vino a sustituir al exuberante estilo rococó. Este resurgimiento
clásico en las artes se debió a diferentes acontecimientos. En primer lugar, a
mediados del siglo XVIII, se iniciaron muchas excavaciones arqueológicas en
Italia y en Grecia y se publicaron libros con dibujos de antiguas
construcciones que los arquitectos ingleses y franceses copiaron con avidez. En
segundo lugar, en 1755, el historiador del arte alemán Johann Joachim
Winckelmann publicó su ensayoPensamientos sobre la imitación de las obras
griegas en la pintura y la escultura, ensalzando la escultura griega. Esta
obra, que ejerció gran influencia sobre los artistas, impresionó sobre todo a cuatro
pintores extranjeros residentes en Roma: el escocés Gavin Hamilton, el alemán
Anton Raphael Mengs, la suiza Angelika Kauffmann y el estadounidense Benjamin
West, que se inspiraron en ella para crear cuadros basados en la literatura
clásica.
Pintura romántica
introdujo el gusto
por lo medieval y lo misterioso, así como el amor por lo pintoresco y lo
sublime de la naturaleza. Se dio rienda suelta a la imaginación individual y a
la expresión de la emoción y del estado de ánimo, desbancando al enfoque intelectual
razonado de los neoclasicistas. En general, los pintores románticos preferían
las técnicas coloristas y pictoricistas al estilo neoclásico, lineal y frío.
Realismo
Hacia mediados del
siglo XIX, el pintor francés Gustave Courbet proclamaba un movimiento
individual llamado realismo. pues creía que el artista debía ser realista y
pintar los acontecimientos cotidianos de la gente común. El entorno elegido
para muchos de sus lienzos fue Ornan, su villa natal en el levante francés;
allí retrató a obreros construyendo una carretera, a ciudadanos asistiendo a un
funeral, o a hombres sentados alrededor de la mesa escuchando música y fumando
el impresionismo
En el siglo XIX Édouard Manet fue el principal innovador de la
década de 1860 y su estilo fue precursor del impresionismo. Al igual que
Courbet, Manet encontró muchos de sus temas en la vida que le rodeaba (los
parisinos solazándose en restaurantes, en parques, o paseando en barco), su
propio estilo era aplanar las figuras y neutralizar las expresiones
emocionales.
Fauvismo
A principios de
siglo, los artistas, tanto franceses como alemanes, mostraron su interés por el
arte de las sociedades no-occidentales. Después de investigar las llamadas
tradiciones artísticas primitivas en Bretaña, Gauguin trasladó su búsqueda a
los mares del sur. Su modelo de color decorativo y sus teorías influyeron sobre
un grupo posterior de pintores, conocidos como los "fauves" (fieras).
Expresionismo
La obra de los
artistas más preocupados por plasmar sentimientos y respuestas subjetivos, por
medio de la distorsión de la línea y del color, que por representar fielmente
la realidad externa, se fundió en un movimiento conocido como expresionismo.
El cubismo llegó a
ser el estilo artístico que más influencia ejerció entodo el siglo XX; se basa
en poner de relieve la bidimensionalidad del plano pictórico, rechazando los
valores tradicionales de perspectiva, escorzo, modelado y claroscuro.
.
Pintura abstracta
El arte abstracto,
que abarca varios estilos bien definidos, empezó a desarrollarse en Alemania,
Estados Unidos, Rusia y los Países Bajos durante la segunda década del siglo
XX.
Después de su contacto con el cubismo, Piet
Mondrian desarrolló una forma de abstracción llamada neo-plasticismo. Sus
pinturas de cuadrículas, poniendo de relieve la bidimensionalidad del plano
pictórico, y sus teorías estéticas fueron la base del desarrollo de la
abstracción geométrica en Estados Unidos en la década de 1930.
Dadá
Durante la I Guerra
Mundial un grupo de intelectuales suizos, unidos por su repugnancia hacia los
valores burgueses, y sobre todo hacia el militarismo de los años de guerra,
eligió el vocablo "dadá", sin significado alguno, para describir sus
actividades de protesta y repulsa y el arte con el que desafiaban los criterios
estéticos establecidos.
Surrealismo
Los dadaístas
aprovechaban el accidente y la oportunidad para crear obras, métodos que fueron
adoptados por sus sucesores, los surrealistas.
En 1924 André Breton
presentó un manifiesto dando el nombre de surrealismo al movimiento que
proclamaba la superioridad del inconsciente y el papel de los sueños en la
creación artística.
Expresionismo
abstracto
La presencia en
Estados Unidos de muchos surrealistas europeos refugiados, fue sin duda el
catalizador en la creación del expresionismo abstracto, movimiento centrado en
Nueva York entre las décadas de 1940 y 1950. Su técnica pictórica implicaba gotear colores sobre
lienzos de gran formato para crear al azar motivos enérgicos.
Nuevo Realismo
Los realistas que se
destacaron en las décadas de 1970 y 1980 fueron aquellos que habían asumido
algunos de los conceptos estéticos del arte abstracto. El fotorrealismo se basaba
en la fotografía para conseguir una variedad de pintura realista impersonal,
con detalles precisos, como en los meticulosos paisajes urbanos de Richard
Estes.
Los desnudos
rigurosamente estructurados de Philip Pearlstein y las composiciones planas de Alex
Katz y Wayne Thiebaud conferían también al realismo un tono frío y abstracto.
Mientras tanto, en América Latina empezaban a brillar figuras como el
ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, que acude a las aristas pronunciadas y a la
deformación para expresar a menudo un contenido político.
Nuevas tendencias
abstractas
Después de la intensa subjetividad del expresionismo abstracto, la
pintura abstracta se inclinó hacia una pureza formal más rigurosa e impersonal
La culminación de
esta tendencia fue el minimalismo, en el cual la pintura se reducía a simples
formas geométricas, motivos rítmicos o colores lisos.
Bajo la influencia de
la máxima de Duchamp, según la cual la pintura debía estar "al servicio de
la mente", el arte conceptual solía consistia en una sola palabra o en una
afirmación teórica. En esta época se destaca el uruguayo Nelson Ramos.
La pintura europea de
la posguerra
Entre los pintores
que destacaron después de la II Guerra Mundial se encontraba Jean Dubuffet y
Karel Appel. En Inglaterra las agónicas figuras de Francis Bacon y los cuadros
urbanos, llenos de lirismo, de David Hockney dan fe de la vitalidad de la
pintura figurativa inglesa. En América Latina, el dibujante, pintor, moralista
y escultor colombiano Fernando Botero empieza e exponer desde principios de la
década de 1950. La factura ingeniosa de sus personajes obesos deja ver la
influencia de los pintores italianos del quattrocento.
Neo-expresionismo
En la década de 1980
varios artistas jóvenes, europeos y americanos, se rebelaron contra la pureza
formalista, impersonal y austera, de gran parte del arte abstracto. El
resultado fue un resurgimiento de la pintura figurativa y narrativa llamado
neo-expresionismo. Muchos de los seguidores de este movimiento evitaron la
representación realista, empleando en su lugar pinceladas toscas y colores
fuertes para plasmar sus visiones subjetivas, por lo general ambiguas y
enigmáticas
No hay comentarios:
Publicar un comentario